Navega mar adentro
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En 1990 fueron aprobadas las líneas Pastorales para la Nueva Evangelización, que marcaron el inicio de una etapa en la acción pastoral de nuestra Iglesia.
Para poner en práctica la exhortación de Juan Pablo II de revitalizar la nueva evangelización, es que los obispos presentan el documento Navega Mar Adentro.
Para la redacción del mismo se utilizó la Consulta a las iglesias particulares y comunidades cristianas realizadas entre los años 2000n y 2001.
Este documento está orientado a impulsar el protagonismo de todos los bautizados, para evangelizar más hondamente a nuestro pueblo. Cuenta con una introducción, cinco capítulos y una breve conclusión.
Luego de una detenida lectura queremos resaltar algunos párrafos.
- No se advierte convicción y compromiso en el ejercicio de los deberes ciudadanos, y cada vez es más raro hallar hombres y mujeres con pasión por el bien común. (25)
- Las inquietudes espirituales de la gente no siempre encuentran respuestas atractivas e la Iglesia. (33)
- La labor educativa de la Iglesia no pudo hacer surgir una patria más justa porque no ha logrado que los valores evangélicos se traduzcan en compromisos cotidianos. (38)
- Reconocemos que no pudimos evangelizar adecuadamente a muchos sectores de nuestro pueblo que carecen de un modelo claro y fuerte de vida en familia como camino de santidad (42)
- Del mismo modo, muchas veces nos ha faltado imaginación y propuestas para el crecimiento comunitario (46)
- Necesitamos evaluar con sinceridad y transparencia nuestro modo de ser Iglesia (46)
- En María brilla la dimensión maternal y familiar de la Iglesia, que habrá de dar espacio a todos, promoviendo a las mujeres. Ellas, en nuestra patria, son quienes comunican la vida y las que más sostienen y promueven la fe y los valores. (61)
- Para lograr la pastoral orgánica se requiere activar, potenciar y enriquecer las estructuras del diálogo y participación en cada Iglesia particular, que concreten planes donde todos se sientan incorporados. (71)
- Hemos de retomar con energía el proceso de la reforma y conversión de nuestras parroquias. (72)
- Insistimos en el protagonismo de laicos y laicas, favoreciendo su activa participación e las distintas instancias de las acciones pastorales: no sólo en la fase de ejecución, sino también en la planificación, en la celebración y en la metódica evaluación (75)
- La mayor parte de los bautizados no han tomado plena conciencia de su pertenencia a la Iglesia. Se sienten católicos pero no siempre miembros de ella. (77)
- El itinerario catequísticos ha de impulsar la presencia de los laicos en la acción política y en las diversas estructuras de la vida social. (97)
Nuestra inquietud es saber cómo se van a llevar a la práctica estas hermosas palabras para que no queden sólo en eso. Muchos de los postulados merecerían un debate abierto y sincero en todo el Pueblo de Dios.
- ¿Cómo se van a recrear creativamente los espacios eclesiales?
- ¿Cómo comprometer a los hombres y mujeres en el bien común?
- ¿Cómo hacer sentir a los bautizados parte de la Iglesia?
- ¿Cómo se va a promover a las mujeres?
- ¿Cuándo y cómo vamos a evaluar nuestro modo de ser Iglesia?
Estamos de acuerdo en que convertirnos es renunciar a la inercia y a la comodidad, y que no hay excusas que justifiquen la dejadez y las demoras (puntos 99 y 100)
El DEPLAI está en ese camino.
Hay desafíos que esperan una respuesta.
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